Lo que está escrito te protege. Lo que no, te expone.
Un contrato de gestión mal redactado es una comisión discutida, una cuenta que cambia de manos, una creadora recalificada como trabajadora o una denuncia que encuentra base. Bien redactado, se sostiene, incluso cuando la relación termina mal.
Tres situaciones que vemos cada semana.
Nada sobre de quién es la cuenta, cómo salir ni qué pueden decir los chatters. En el primer conflicto, no protege a nadie.
Horarios impuestos, guiones, sanciones, exclusividad total: una apariencia de dependencia puede costar cotizaciones atrasadas a la Seguridad Social, con recargos.
Exclusividad sin fin, comisión tras la resolución, penalizaciones desproporcionadas: lo firmado obliga, leído o no.
Un cuestionario, una llamada, un entregable, un seguimiento.
Un contrato para revisar antes de firmar, o contratos para tus creadoras, managers y chatters. Por formulario o Telegram.
Qué hay que revisar, qué falta, en qué idiomas. El presupuesto es por escrito, cerrado, y lo tienes antes de empezar.
Una tabla en lenguaje sencillo: lo que es normal, lo que hay que rechazar, lo que se negocia.
Firmas una versión que se sostiene, con los anexos que la completan.
El alcance, tema por tema.
Comisión, duración, exclusividad, titularidad y acceso a la cuenta, obligaciones, salida y traspaso: el contrato en el que se apoya la actividad, en el idioma de quien firma.
Autónomo, TRADE o contrato laboral, en España o en el extranjero: la figura que corresponde al trabajo real, la confidencialidad y lo que cada uno puede decir en nombre de la creadora.
Por escrito, fechado y concreto para cada uso: contenidos, promoción, plataformas, duración, revocación. Protege a la agencia y a la creadora.
Pactos de socios, venta de una cartera o de una agencia, colaboraciones entre agencias, intermediarios, proveedores de contenido: los acuerdos que evitan el conflicto entre quienes al principio se llevaban bien.
Qué cedes exactamente y si la agencia de enfrente existe y está en regla. Firmas, pero no la misma versión.
Un cambio de ley o de las normas de una plataforma puede debilitar una cláusula. Con el acompañamiento continuo, mantenemos tus modelos al día y te avisamos.
Dos perfiles, un mismo servicio.
- Contrato agencia-creadora: comisión, duración, titularidad de la cuenta, salida
- Contratos de managers y chatters, en España y en el extranjero
- Pactos de socios, ventas, colaboraciones
- Consentimiento por escrito y derechos de imagen, para cada uso
- Revisión del contrato de agencia antes de firmar
- Negociación de la comisión, la exclusividad y la salida
- Comprobación de que la agencia existe y está en regla
- Salida de un contrato desequilibrado
Preguntas frecuentes.
¿Redactáis vosotros los contratos?
¿Cuánto se tarda?
¿Basta un contrato en inglés para una creadora española?
¿Y si la agencia se niega a cualquier cambio?
¿Siguen siendo válidos mis contratos tras un cambio legal?
No solo les pasa a otros.
Escríbenos por formulario o por Telegram: te decimos dónde estás y cuánto cuesta.

