
- El contrato con una agencia es un contrato de prestación de servicios, a veces con un mandato: no es un contrato laboral ni una venta de tu cuenta.
- Tres cláusulas lo deciden todo: sobre qué se calcula la comisión, de quién es la cuenta y cómo termina la relación.
- La validez y el cumplimiento del contrato no pueden dejarse al arbitrio de una de las partes (art. 1256 del Código Civil): una comisión modificable a voluntad de la agencia es una señal de alarma.
- Una cláusula penal excesiva puede ser moderada por el juez (art. 1154 CC), pero es mejor no firmarla.
- La cesión de imagen y contenidos debe ser limitada: a una finalidad, unas plataformas y la duración del contrato, y el consentimiento es revocable (Ley Orgánica 1/1982).
Normas y cifras verificadas el 6 de septiembre de 2026. Las fuentes figuran al final del artículo.
Un contrato de agencia se firma normalmente deprisa: la agencia es simpática, promete crecimiento y el documento tiene quince páginas en inglés. Los problemas aparecen seis meses después, cuando quieres irte, cuando los ingresos bajan o cuando una transferencia se retrasa. Estas son las 12 cláusulas que revisamos en cada contrato antes de que una creadora lo firme, y las señales que deberían frenarte.
Qué es jurídicamente este contrato
La agencia te presta servicios: marketing, chatting, planificación, administración. En derecho español es un contrato de prestación de servicios (arrendamiento de servicios del Código Civil), a veces acompañado de un mandato cuando la agencia actúa en tu nombre. No es un contrato laboral ni una venta de tu cuenta o de tu contenido. Cualquier cláusula que intente convertirlo en otra cosa merece atención.
1. Las partes
Quién firma exactamente: una sociedad (con NIF y datos registrales), un autónomo, o una «marca» sin datos. Un contrato con alguien que no se puede identificar no se puede exigir. Comprueba los datos en los registros antes de firmar (consulta cómo verificar una agencia).
2. El alcance de los servicios
Qué hace concretamente la agencia: captación de fans (dónde, con qué cuentas), chatting (quién, en qué horario, con qué normas), planificación de contenidos, publicidad, liquidaciones. Y qué no hace. Una «gestión integral» genérica no permite exigir nada después.
3. La comisión y su base de cálculo
La cláusula financiera más importante. La comisión suele estar entre el 20 y el 50%, pero lo decisivo es sobre qué se calcula: ¿ingresos netos tras la comisión de la plataforma o brutos? ¿En qué moneda? ¿Incluye ingresos de otras plataformas y redes? ¿Puede cambiarla la agencia por su cuenta? El art. 1256 del Código Civil impide dejar el cumplimiento del contrato al arbitrio de una de las partes. Un 30% sobre el bruto es, en la práctica, más que un 35% sobre el neto.
4. Liquidaciones y pagos
¿Quién recibe los pagos de la plataforma? Lo más seguro: tú, y la agencia te factura su comisión. Si los pagos van a la agencia, el contrato debe fijar el plazo para transferirte tu parte, liquidaciones mensuales de la plataforma y tu derecho a acceder a los datos. La falta de liquidaciones es la primera señal de problemas.
5. La titularidad de la cuenta
La cuenta está verificada con tu identidad y las condiciones de las plataformas dan por hecho que eres tú quien responde de ella. El contrato debe decir expresamente que la cuenta, el correo electrónico, los perfiles en redes y el contenido son tuyos. «La cuenta pertenece a la agencia» o «la agencia puede transferir la cuenta» es una bandera roja.
6. Acceso y contraseñas
La agencia necesita acceso para trabajar, pero con reglas: quién accede, cómo se guardan las contraseñas, si usa un CRM, obligación de devolver el acceso y cambiar contraseñas al terminar. No entregues nunca el acceso al correo vinculado a la cuenta ni la verificación en dos pasos.
7. Contenido y derecho a rechazar
Tú decides qué produces. El contrato debe incluir un derecho a rechazar cualquier contenido, propuesta o colaboración, sin penalización. Las cláusulas de «contenido mínimo» con sanciones o de contenidos «decididos por la agencia» no son solo un mal contrato: son también una señal de riesgo penal para la propia agencia.
8. Imagen y licencia
La agencia necesita tu consentimiento para usar tu imagen y tu contenido en la promoción. Según la Ley Orgánica 1/1982, ese consentimiento debe ser expreso y es revocable, aunque la revocación puede obligar a indemnizar daños justificados. La cesión debe estar limitada a unas finalidades, plataformas y cuentas, durante el contrato. Una licencia «perpetua, irrevocable y mundial» es entregar tu imagen para siempre.
9. Exclusividad
La exclusividad en OnlyFans con esa agencia puede ser razonable. Una exclusividad «sobre toda tu actividad en internet», en todas las plataformas y durante años después del contrato, no. Revisa sobre qué recae y cuánto dura.
10. Duración y salida
Cuánto dura el contrato, si se renueva automáticamente, cuál es el preaviso y cómo se comunica. Si la agencia actúa como mandataria, el mandato es revocable por quien lo otorga (art. 1733 CC). En una prestación de servicios de duración fija, salir antes sin causa puede obligar a indemnizar. Lo detallamos en cómo dejar tu agencia.
11. La cláusula penal
Penalizaciones por irte, por «pérdida de ingresos», por trabajar con otra agencia. El Código Civil admite la cláusula penal (art. 1152) y permite al juez moderarla cuando la obligación se ha cumplido en parte (art. 1154). Pero es mejor no firmar una penalización que no podrías pagar. Un contrato razonable no necesita castigar la simple salida.
12. Después del contrato: datos, liquidación, confidencialidad
Qué pasa al terminar: devolución de accesos, liquidación del último periodo, borrado de tus datos y contenidos de los sistemas de la agencia (RGPD), confidencialidad en ambos sentidos, comisión sobre fans captados antes (si acaso, breve y limitada).
Las señales que deberían frenarte
- Contrato solo en inglés, sin posibilidad de preguntar, «para firmar hoy».
- Sin datos de la empresa, o una empresa registrada muy lejos, sin domicilio en España ni en la UE.
- La agencia quiere ser titular de la cuenta, del correo o cobrar todos los pagos sin liquidaciones.
- Penalizaciones por irte superiores a tus ingresos de varios meses.
- Contenidos obligatorios, encuentros, «colaboraciones» o presión para algo que no quieres.
- Promesas de ingresos concretos en lugar de una descripción del trabajo.
Lo que hacemos
Revisamos el contrato antes de la firma, cláusula por cláusula, en lenguaje sencillo: qué es normal, qué rechazar, qué negociar. Si ya lo firmaste, te ayudamos a renegociarlo o a salir sin daños. La primera llamada es gratuita y confidencial.
Preguntas frecuentes
¿Qué comisión de agencia de OnlyFans es normal?
¿Puedo dejar la agencia antes de que termine el contrato?
¿Puede la agencia ser titular de mi cuenta?
¿Qué hago con una cláusula penal por irme?
Fuentes y normas citadas
- Código Civil, arts. 1152–1154 (cláusula penal), 1256, 1544 (arrendamiento de servicios), 1709–1739 (mandato) Boletín Oficial del Estado
- Ley Orgánica 1/1982, derecho a la propia imagen Boletín Oficial del Estado
- Ley 7/1998, sobre condiciones generales de la contratación Boletín Oficial del Estado
- OnlyFans Terms of Service OnlyFans
Este artículo es información general y no sustituye un asesoramiento adaptado a tu situación. OFM Legal no es un despacho de abogados: los procedimientos judiciales los llevan nuestros abogados colaboradores.








